El motivo se repite, pero bueno prometo que es la última foto (al menos durante un tiempo) que colgaré, donde aparezca un taxi.
Pero es que son quizás el referente más famoso de Nueva York, nos basta ver un fotograma de una película donde aparezcan éstos, para saber que se trata de la gran manzana, aunque sea un oscuro callejón; no nos hace falta ver el Empire State, Miss Liberty o cualquier otro lugar famoso. No en vano, puedes comprar miniaturas de los taxis amarillos en cualquier tienda de souvenirs, de hecho, yo mismo compré uno para mi sobrino!
Me gustan esas ciudades en las que cuando necesitas un taxi, levantas la mano y lo tienes, sin tener que esperar horas porque es viernes noche. Me gustan esas ciudades donde puedo ir a comprar aunque sea domingo. Me gustan esas ciudades en las que si tengo hambre a las 4:00am, encontraré un sitio para comer sin tener que recorrer kilómetros. Realmente no comparto esas políticas proteccionistas, que lo que hacen es convertir sectores empresariales en especies de cárteles
El edificio Chrysler es un claro exponente del estilo Art Decó. Su característica ornamentación (a similitud de los elementos usados en los automóviles Chrysler de la época) le ha otorgado el calificativo de edificio más bonito de la ciudad, según los habitantes de NY.
Su construcción empezó en 1928 y se realizó a un endiablado ritmo de 4 plantas por semana. Por esa época, eran varias las construcciones que se estaban llevando a cabo, las cuales disputaban el título de edificio más alto del mundo. El rival más directo del edificio Chrysler, era el inmueble del nº 40 de Wall Street, el cual aumentó dos pisos la altura del proyecto inicial, para conseguir título de edificio más alto. Como respuesta a tal desafío, Van Alen, el diseñador del Chrysler, consiguió el permiso para la construcción de una aguja metálica de 56 metros. La aguja se llevó al edificio en cuatro partes diferentes y se ensambló en secreto, dentro del mismo para no dar pistas a sus rivales. Una vez izada la aguja metálica en 1930, sus 319 metros le valieron para desbancar a sus rivales y coronar los cielos del mundo.
Pero tan disputado record le fue arrebatado 11 meses después por el Empire State Building.
La foto es de la sucursal central de Bibliotecas Públicas de Nueva York. Se encuentra en la 5ª avenida entre las calles 40 y 42, puesto que es un colosal edificio de mármol que ocupa dos manzanas.
La primera piedra se colocó en 1902 y en 1910 se colocaron 120 kilómetros de estanterías para albergar miles de libros. No se puedo inaugurar hasta 1911, puesto que se necesitó un año para trasladar e instalar los libros que estaban en las bibliotecas Astor y Lenox.
Los leones que cobijan la escalera del acceso principal, en 1930 fueron apodados “Paciencia” y “Fortaleza” por el alcalde Fiorello La Guardia, quien escogió dichos apodos haciendo relación a las cualidades que necesitarían los ciudadanos de Nueva York para salir de la Gran Depresión.
Actualmente la biblioteca cuenta con más de siete millones de volúmenes, entre lo que podemos encontrar la copia manuscrita de la Declaración de Independencia de Thomas Jefferson.
Hacia pocas horas que habíamos llegado a Nueva York. Aun era pronto, pero los rayos de luz inundaban nuestra habitación del hostel lo suficiente como para desvelarme, ansiaba por salir a descubrir la ciudad y por tirar fotos como un loco. Consciente de las pocas horas que habíamos dormido, fui indulgente y le dejé dormir, aunque no pude reprimir las ganas de hacer fotos.
Anhelaba descubrir la belleza de la ciudad cuando me di cuenta de que estaba a escasos centímetros.
Strawberry fields es el nombre que se le dio a una parte de Central Park de Nueva York en memoria de John Lennon (tomó el nombre de una canción suya Strawberry fields forever). La entrada se encuentra en la calle 72 West, justo enfrente de los apartamentos Dakota, que es donde Lennon vivía y donde fue asesinado.
Strawberry fields se inauguró el 9 de octubre de 1985, el día que Lennon hubiese cumplido 45 años y a la inauguración asistieron numerosos diplomáticos internacionales, los países de los cuales enviaron regalos para dicho jardín. Varios países enviaron árboles o plantas endémicas de su territorio, pero el regalo más singular y sin duda alguna, el más fotografiado, es una reproducción de un mosaico de Pompeya al que se le añadió la palabra “imagine”, realizado por artesanos italianos como regalo de la ciudad de Nápoles.
Desde luego que si una palabra nos puede hacer recordar a Lennon, sin duda esa es imagine.
…Imagine all the people
Living life in peace…
La fría urbe de acero y cristal, se va volviendo cálida a medida que va cayendo el sol; y las ventanas que durante el día sirven para mirar, son las que son miradas. Miles de luces van perfilando el skyline de Manhattan.
Hay ciertos lugares en el mundo que no me conformo con verlos en una foto, son sitios que espero poder visitar a lo largo de mi vida. Poco a poco y a medida que voy viajando, voy tachando mentalmente los objetivos cumplidos. El puente de Brooklyn era uno de ellos, es un puente que siempre me ha gustado.
Su construcción acabó en el año 1883 y fue proyectada por una de esas personas que se diferencian de resto por sus inquietudes. John Augustus Roebling un buen día no pudo usar el ferry que iba de Manhattan a Brooklyn, debido a que el río estaba helado, este hecho, que para muchos no habría supuesto más que un enfado y un aplazamiento de agenda, para él supuso el detonante para idear la construcción del puente. Es una suerte que donde todos vemos problemas, alguien vea soluciones. Como curiosidad decir que tan magna obra, que ostentó el record de puente más largo del mundo durante 20 años, tuvo que vencer la desconfianza de la gente, y para ello que mejor un desfile de una manada de 21 elefantes a lo largo del puente.
Disfruté cruzando el puente andando mientras caía el sol sobre Manhattan. Disfruté tachando mentalmente un objetivo cumplido, y mientras lo hacía disfruté añadiendo más objetivos a la lista…
Me ha encantado volver a New York, para pasear por Central Park, asistir de nuevo a una misa Gospel en Harlem, volver a callejear por el Soho, regatear en Chinatown, cruzar el puente de Brooklyn para ver caer el sol sobre Manhattan, a tomar unos Cosmopolitans en el Meatpacking District, etc.
Es la primera vez que he ido a Nueva York, pero ya había estado antes. Entre otros, había estado con Dan Aykroyd y Bill Murray cazando fantasmas, con Diane Keaton sentado en el puente de QueensBoro, con Michael Douglas comprando acciones en Wall Street e incluso matando a una protituta con Pat Bateman.
En la foto que mejor que de Niro.
Es la primera vez que he ido a Nueva York, pero ya había estado antes…
Saludos desde New York.
Como ahora estoy en la ciudad de los rascacielos, he elegido esta foto que hice a uno de los pocos “rascacielos” de mi ciudad, el Hotel Arts de Barcelona.
Estoy haciendo muchas fotos para enseñaros rascacielos de verdad.