Normalmente no suelo procesar las fotos en blanco y negro, bueno mejor dicho, creo que es la primera que trato así. Quizás ha sido el hecho de haber tomado la foto en el ferry que lleva a Ellis Island en Nueva York, quizás mi subconsciente ha empezado imaginar las inacabables colas que debían formar los inmigrantes a su llegada a la ciudad donde se cumplían los sueños.
Hacia pocas horas que habíamos llegado a Nueva York. Aun era pronto, pero los rayos de luz inundaban nuestra habitación del hostel lo suficiente como para desvelarme, ansiaba por salir a descubrir la ciudad y por tirar fotos como un loco. Consciente de las pocas horas que habíamos dormido, fui indulgente y le dejé dormir, aunque no pude reprimir las ganas de hacer fotos.
Anhelaba descubrir la belleza de la ciudad cuando me di cuenta de que estaba a escasos centímetros.
Hoy mi mujer y yo hemos ido a la Fiesta Japonesa del Año Nuevo 2009. Cada año, la comunidad japonesa en Barcelona, celebra en el Hotel Melia un “Matsuri” (fiesta) con motivo del año nuevo. Hay degustación de mochi (comida típica de año nuevo) y sake; y los alumnos del colegio japones tocan “taiko” (tambores tradicionales) con un ritmo y una fuerza espectacular.
Entre todas las chicas que vestían kimono, mi cámara cazó a la más mona.